viernes, 15 de marzo de 2019

Reducetarianismo o cómo reducir un asunto de justicia, en una cuestión de cambio de gustos personales

“No golpee a su esposa los Lunes”, “Abuse sexualmente de menos gente”; ¿cómo nos parecerían estas campañas? Supongo que abominables. Entonces, ¿ porqué lo promovemos con asuntos relacionados a las injusticias hacia los demás animales?

Los promotores de este tipo de campañas alegan, que es un “acercamiento al veganismo” y que no podemos hacer una analogía con casos humanos, porque el veganismo no está normalizado. Veamos:

En primer lugar, no diríamos que el que alguien golpee menos a su esposa o abuse sexualmente de menos personas, le “acerque” a respetar a sus víctimas.

El veganismo es una cuestión de respeto fundamental, y el respeto implica no explotar, no considerarles cosas o medios en nuestro beneficio.

Al difundir que simplemente se reduzca el consumo, no se está dando el mensaje de que los demás animales sean personas no humanas, dignas de respeto, sino que se trata de un simple cambio de hábitos, que no hay prisa, que es como ir al gimnasio o levantarse temprano a correr.

Estas campañas se suelen enfocar en la alimentación, reforzando la confusión acerca de que el veganismo es considerado una dieta – erróneamente – y no un deber moral. No se están considerando inalienables los derechos animales, sobre todo el de no ser considerado propiedad o recurso.

También, es común que se utilicen argumentos antropocéntricos como la salud y el medio ambiente o algún otro, que centra las acciones en los beneficios y no en la razón del veganismo que es la justicia elemental hacia las víctimas, que son los animales no humanos.

En segundo lugar, por lo anteriormente comentado, es incongruente excusarse en la no normalización del veganismo para promover otras cosas distintas, siendo que precisamente el no promover el veganismo, impide que se normalice este principio moral entre la sociedad humana.

También suelen argumentar, los defensores del reducetarianismo, que existen “estudios” que avalan estas campañas. Bueno, en ningún momento se dice que sean éticas, porque evidentemente no es tema para quienes promueven esto, ya que es una visión utilitarista, donde se considera que el fin justifica los medios, sin tomar en cuenta ni el valor inherente de los individuos ni el principio de igualdad ni los derechos.

¿Diríamos que es moralmente correcto promover un “miércoles sin tocamientos sexuales no consentidos libremente”, porque un estudio indicó que así se terminaría con el acoso sexual? Considero que no sería correcto, por los motivos anteriormente mencionados referentes al valor inherente y derechos.

Ser veganos y promover el veganismo, es el mínimo que podemos hacer, si realmente nos importan los animales no humanos. Si las personas no se hacen veganas de la noche a la mañana, es responsabilidad de ellas, pero el dar un mensaje ético, un mensaje enfocado en el valor inherente(intrínseco) de los animales, siempre que sea con respeto a la persona, aunque se cuestione sus ideas y acciones, es aceptado por la mayoría de la gente. Sólo falta que más veganos se informen correctamente y difundan correctamente.

Es falso que difundir el veganismo “aleje”, o sea una cuestión de “todo o nada”, ya que la gente preocupada por los animales, suele seguirse informando, aunque de primera no se haga vegana, pero al ser un mensaje ético, incluso hasta el más recalcitrante especista, podría practicar el principio o enfoque humanitario, que es simplemente; no participar en aquellas explotaciones que no son necesarias para sobrevivir. Es decir, aunque no se hicieran veganos de la noche a la mañana, en el peor de los casos, estarían más sensibilizados ante la problemática, que alguien que simplemente reduce su consumo.

Por supuesto, el principio humanitario no es veganismo ni es aún un acto ético. Sin embargo, estamos hablando de que al recibir un mensaje correcto, pero si por “x” o “y” excusa no se hace vegana la persona, estará con mayor apertura de seguir recibiendo información, debido a que ha estado siendo informado sobre porqué es injusto utilizar a animales no humanos para nuestro beneficio y comprueba que es algo practicable, hasta que un día decida hacerse vegana, es decir, que considere personas no humanas a los demás animales.

El activista vegano, siempre debe dejar la puerta abierta para futuros contactos, pero nunca debe comprometer el mensaje de justicia, sino siempre ser claro, en que lo único justo es dejar de explotar a los demás animales, para cualquier propósito.

El proceso de hacerse vegano depende de cada persona, pero la labor del activista es siempre informar sobre el veganismo como un asunto ético, es decir, de justicia fundamental, pero el proceso de reflexión y auto crítica, corresponde a la persona no vegana.

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