domingo, 12 de mayo de 2019

¿Es la explotación animal una cuestión de sexos?


El sexismo es un problema que aún en estos tiempos sigue vigente, pero en este espacio me enfocaré a lo que respecta a la relación de este prejuicio moral con la explotación de animales no humanos.

No ahondaré en cuestiones de feminismo ni masculinismo ni hembrismo ni machismo, en cuanto a dichos problemas entre humanos, ya que se puede deducir mi postura simplemente yendo a el ensayo que realicé al respecto de otras luchas en este blog, el cual titulé; Congruencia con la justicia. Más bien cuestiono si aunque existen similitudes entre todas las formas de discriminación arbitrarias, se pueda decir que a los demás animales se les oprime según su sexo y si hay humanos "más opresores" que otros, frente a la vulnerabilidad de los animales no humanos.

Claro que hay puntos en común, no solo entre el sexismo y el especismo, sino entre cualquier otra discriminación arbitraria por la que son oprimidos individuos. Es obvio que en dichas opresiones, existe un pensamiento relacionado a posicionarse moralmente por encima de otros individuos en base a criterios irrelevantes para la ética racional(sexo, color de piel, nacionalidad, especie, etcétera). Eso también lo dejé documentado en el mismo artículo mencionado en el párrafo anterior.

Lo que me ocupa en este pequeño ensayo, es vislumbrar si realmente, como algunas personas afirman, el sexo es un factor para oprimir a los demás animales, si realmente los demás animales son oprimidos por su sexo, o si esto es trasladar prejuicios que impiden mostrar la verdadera causa de la opresión que ejercen los humanos que son especistas sobre los animales no humanos.

Sin duda, el especismo es tan antiguo como la historia misma de la humanidad, ya que de no ser así, no habrían existido humanos que explotaran animales desde los albores de la existencia humana. No existe o no he encontrado evidencia de que humanos de un sexo u otro en su totalidad, se hubieran abstenido de explotar de forma alguna a los demás animales en alguna etapa de la historia. Existe evidencia de que no sólo el hombre fungía como cazador, sino también había mujeres cazadoras desde el paleolítico.
Fuente: https://www.eldiario.es/aragon/cazaba-exposicion-genero-evolucion-humana_0_743326114.html

Por otra parte, yendo hacia la actualidad, los hábitos de consumo efectivamente sí arrojan algunas diferencias respecto a la alimentación, en lo que a la explotación animal se refiere, por ejemplo; los hombres suelen consumir más carne; y las mujeres consumen más lácteos, huevos y pescado, según el siguiente estudio: http://www.doctissimo.com/mx/nutricion/comida-sana/comidas-diarias/habitos-alimentarios-hombres-mujeres

No es incluso necesario un estudio para saber que hombres y mujeres que no son veganos, explotan de diversas maneras a animales no humanos. Las formas podrán variar, algunos considerarán mejores o peores unos usos u otros, pero ningún humano que no sea vegano, considera moralmente a los animales no humanos, aunque crea que unas explotaciones son peores que otras o que esté más justificado explotar a algunos animales que a otros.

Además no existe evidencia de que se prefiera oprimir a unos animales no humanos y no a otros, en función al sexo del individuo no humano. Enfocar el problema en el consumo de carne(por ejemplo), como peor moralmente sobre otras formas de explotación, para intentar hacer un paralelismo entre opresiones; es caer en el error del llamado "carnismo", como se explica en el siguiente ensayo:
http://filosofiavegana.blogspot.com/2015/05/una-observacion-acerca-del-carnismo.html

Este "carnismo" es reducir todo el espectro del especismo, utilitarismo y relativismo moral implicados en la dominación de los humanos especistas sobre los demás animales; a una cuestión de consumo de carne, fomentando implícitamente el vegetarianismo, el cual es una simple dieta que solo se opone al consumo de los cuerpos de los animales no humanos, pero no deja de ser una forma más de explotación animal, al no oponerse al uso para cualquier fin de animales no humanos, a verlos como simples recursos para un fin. ¿Qué tiene que ver o cómo atacamos mediante el "carnismo", cuestiones como tener perros guía, zooterapias, animales no humanos usados como compañía(mascotismo), perros rescatistas, zoos, etcétera? 

Si vamos a lo que la explotación industrial de animales no humanos hace, igualmente vemos que lo que varían son las formas, lo cual no significa que unos animales no humanos sean más respetados que otros o menos oprimidos que otros. Basarse en la violencia explícita ergo sufrimiento es no reconocer el valor inherente de los individuos no humanos independientemente de su sexo, sino caer en bienestarismo, en un utilitarismo donde lo que se condene es solo la cuestión del sufrimiento y no el uso como meras herramientas para un fin.

Aún y tomando en cuenta solamente la cuestión del sufrimiento, tampoco podemos decir que un pollo macho sea más o menos considerado que un pollo hembra, aunque el primero sea asesinado apenas al poco tiempo de nacer por no serle útil a sus dueños, y la segunda sea explotada durante más tiempo para puesta de huevos y su posterior asesinato. Tampoco podríamos decir que un cerdo macho sea más ni menos oprimido porque se le castra en edad temprana para hacerlo más dócil, produzca más grasa corporal e incluso mejorar su sabor; frente a las cerdas que son usadas para gestar a más cerdos e igualmente terminar asesinadas para consumo humano.

Ponerse a discutir qué formas son peores que otras, en un marco de explotación animal, donde lo relevante moralmente debe ser que se consideran objetos, recursos y propiedad a dichas personas no humanas; es absurdo realmente. Sería como considerar que los esclavos del siglo 19 destinados a servir en labores domésticas, hayan sido menos oprimidos por el hecho de vivir junto a sus amos, respecto a los demás esclavos que hayan trabajado en minas, campos de azúcar o algodón.

Incluso hay quienes van más allá, y se atreven a señalar que los machos no humanos son opresores...

Debemos recordar, que para que a un individuo sintiente se le pueda reclamar por sus actos, este debe ser capaz de entender la ética racional, es decir, ser un agente moral. Los animales no humanos que son usados para cría, tanto macho como hembra, son igualmente víctimas, tanto el macho como la hembra son considerados simples recursos y propiedad de sus dueños, para los fines de este último. Ni al macho ni a la hembra no humanos, se les pueden considerar agentes morales, debido a que no entienden las implicaciones éticas de los actos a los que los humanos que los explotan les hacen participar, ya que son pacientes morales. El macho no humano usado para cría, es utilizado como simple herramienta por su dueño, al igual que la hembra no humana utilizada para gestar dichas crías.

Por otra parte, los paralelismos o "interseccionalidad", pueden servir como forma de crear empatía, más no deben ser usados de forma utilitarista, para hacer ver que el problema es otro distinto al especismo, para el caso de la relación entre humanos y demás animales.

El especismo, es un prejuicio moral que conlleva sus propios orígenes en la creencia de una supremacía de los humanos por encima del resto de especies animales(antropocentrismo), y además mediante el utilitarismo, se les reconoce a los demás animales solamente un valor extrínseco de acuerdo a la utilidad que los humanos especistas encuentran en cada especie(gradualismo moral). Otro aspecto que obstaculiza frecuentemente el poder visualizar el especismo, es el relativismo moral, el cual difunde dogmas como que lo correcto e incorrecto es relativo a cada persona o cultura, que no debemos juzgar las ideas y acciones de los demás, etcétera. Pero el problema principal es no reconocer que se ejerce una discriminación arbitraria, por ser la especie animal un criterio irrelevante moralmente para ello.

Puede haber factores adicionales de diversa índole que sean catalizadores de ciertas explotaciones, pero de ninguna manera explican ni atacan de forma razonable el problema del especismo en su conjunto.

Si tenemos una preocupación sincera por la justicia hacia los demás animales, debemos informar correctamente, reconociendo su valor inherente y aplicando el principio de igualdad en nuestra relación con ellos, y no usar su lucha como medio para otros fines.

A los demás animales se les explota por no ser humanos, no por su sexo. Difunde correctamente el veganismo y los derechos animales.