sábado, 29 de junio de 2019

Personas no humanas


Solo el dogma de que solo los humanos tenemos personalidad, somos individuos, y poseemos un "yo"(una consciencia de nosotros mismos y nuestro entorno), inteligencia, y que además, poseemos todos sin excepción por el simple hecho de ser humanos; puede nublar el razonamiento acerca de que los demás animales también deben ser reconocidos como personas.

Etimológicamente, persona proviene del griego prósopon(máscara), en referencia a que los actores de los teatros griegos, se colocaban distintas máscaras, para representar distintas emociones en sus personajes.

Desde la ética, persona es una categoría moral, que representa lo contrario a la categoría de cosa u objeto carente de valor propio(valor inherente).

Es especismo en el cual se cae al no considerar personas a los demás animales, porque no se les reconocen características que a los humanos sí, y por otra parte; los casos marginales en humanos(bebés, ancianos con demencia senil, gente con capacidad cognitiva insuficiente para entender porqué debemos respetar a otros individuos), sí se les reconoce como personas a pesar de no contar con todas aquellas características que se alegan para ser considerado persona, pero se les reconoce y se les protege legalmente como tal, simplemente por ser humanos. Una petición de principio: merecen reconocimiento como personas solo los humanos, solo por ser humanos.

Pero, incluso desde el especismo, por medio de experimentos no éticos, ya ha sido demostrado que al menos los mamíferos, aves, peces, algunos moluscos e incluso insectos, poseen consciencia.

En el ámbito jurídico, se le otorga el estatus de persona al individuo de la especie humana que puede tener derechos y obligaciones. Las personas son dueñas de las cosas(es decir, el resto de seres que son objetos de derecho y no sujetos de derecho). A los animales no humanos no se les conceden derechos según sus intereses propios, sino que la protección se refiere a los intereses humanos que tienen por objeto a los animales(no humanos) y que son utilitarios para el humano.

En contra parte, también desde el ámbito jurídico, se ha declarado que dada la evidencia con que se cuenta, no hay razón para no reconocer legalmente a los animales no humanos como personas no humanas. En dicha declaración, se pide que dado no hay justificación para seguirles considerando cosas, deben ser considerados personas no humanas, que claro, tendrían diferentes derechos que los humanos, de acuerdo a sus intereses, y todo ello implica que sean sujetos de derecho.

En el ámbito animalista, el Prof. Gary L. Francione, abogado y activista por los derechos animales, menciona que si nosotros somos personas porque tenemos valor inherente, es decir, porque nos valoramos a nosotros mismos aunque nadie más lo haga, que no se nos debe tratar como simples recursos, que no se nos puede tratar como sujetos de experimentación sin nuestro consentimiento(libre e informado), ni como donante de órganos forzado o como esclavos. Que persona es aquel que tiene valor moral(valor inherente). Y por lo tanto, para que los intereses de los animales no humanos sean realmente protegidos por la ley, deben ser reconocidos como personas(primero socialmente, luego legalmente).

En realidad, a los humanos se nos reconocen derechos inalienables, porque vivimos en "carne propia" la experiencia de tener intereses, emociones y voluntad propia, y por ello buscamos protegernos por medio de leyes.

La cuestión viene cuando no se quiere reconocer que el tener emociones(las máscaras del origen etimológico de persona), personalidad propia(la etología y la psicología comparada da evidencia de ello), autoconciencia e inteligencia, no son características exclusivas de los humanos ni las poseen todos los humanos sin excepción(casos marginales). Por lo tanto, si nos quitamos el velo del antropocentrismo, podemos reconocer que los demás animales deberían ser reconocidos social y legalmente como personas, personas no humanas.


miércoles, 19 de junio de 2019

Ecologismo mal entendido


El termino ecología, etimológicamente hablando, proviene del griego oikos, que significa "casa"; y de logos(logía), que significa "estudio de". Es decir, es el estudio del lugar en donde se vive. También implica las relaciones entre los seres sintientes y su hábitat.

Está claro que es un tema que debe ocupar nuestra agenda como agentes morales, ya que sin hábitat y sin recursos como el agua, el aire y plantas, por mencionar algunos; la vida para la mayoría de los seres sintientes se tornaría insostenible.

En este ensayo lo que pretendo cuestionar son dos posturas: la visión especista de los ecologistas no veganos, por un lado; y el discurso de algunos animalistas que pretenden usar como argumento la ecología para que la gente deje de participar en ciertas explotaciones.

Comenzando con el primer caso: la mayoría de los ecologistas no son veganos, y por lo tanto, no reconocen el valor inherente de los animales no humanos.

Clasifican a los humanos como entes totalmente aparte del resto de la naturaleza, es más, ni siquiera parecen considerarnos como parte de ella, como si nosotros fuéramos seres cuasi divinos, ya que tampoco pueden decir que somos artificiales, entonces nos diferencian del resto de animales, metiendo al los animales no humanos dentro de la categoría de "fauna", al referirse a aquellos que viven en ambiente silvestre, y a los que viven entre humanos les asignan sufijos como: "de compañía"(domésticos), "de trabajo", "de consumo", "de carga", "de experimentación", etcétera. Es decir, en base a la utilidad que los humanos especistas les han asignado para beneficio de los propios humanos. Se les reduce a nivel de "recursos naturales", como si fueran el equivalente a las piedras, agua, aire y plantas.

Se cae en disparates como referirse a todo lo que no sea humano ni hecho por los humanos, como "naturaleza", como se apuntó en el párrafo anterior. Como si solo nuestras creaciones fueran lo artificial. Como si los nidos, los túneles, y demás creaciones de los animales no humanos, no fueran también cosas artificiales, ya que no se formaron solas, sino porque individuos las crearon.

Estos ecologistas especistas, son utilitaristas por "excelencia", ya que en aras de un "bien mayor" o "mal menor", o lo que ellos llaman "equilibrar ecosistemas", son capaces de exterminar a un buen número de individuos no humanos dotados de capacidad de sentir, sin ningún reparo.

Van más allá y clasifican a ciertos grupos de individuos no humanos, como "especies nocivas" o "plagas". Pero, ¿qué quieren decir con esto?

Según la RAE, podemos resumir que una plaga es: la aparición masiva de seres vivos de una misma especie que causan daños a animales y vegetales.

Además de los animales no humanos, ¿qué otra especie califica para dicha definición?¡Bingo! ¡los seres humanos!...

Son deforestadas por humanos extensas áreas para diversas actividades en nuestro beneficio, se ha llevado hasta la extinción a diversas especies de animales no humanos por la intervención de humanos, la población de humanos en muchas áreas del planeta es insostenible, y en general la mayoría humana acaba con los recursos naturales de planeta e incluso esclaviza y toma como recursos a otros animales sintientes.

Lo anterior, ¿justificaría éticamente que se hiciera un plan para extinguirnos o disminuir significativamente el número de humanos contra la voluntad de los individuos?¡por supuesto que no!

Tampoco considerar a unos individuos "nocivos al ecosistema", nos autoriza moralmente a asesinarles. Eso sería el equivalente a legitimar el asesinato de gente con enfermedades contagiosas o con conductas antisociales, porque ponen en peligro a la sociedad.

Igualmente, el considerarse con legitimidad para decidir cuales individuos no humanos merecen vivir y cuales no, solo porque no son humanos, no es distinto moralmente a decidir si la gente con piel de color distinto al nuestro o de otra nacionalidad, merecen o no derechos, simplemente porque "no son como nosotros" en algún aspecto irrelevante moralmente, como lo son el color de piel o la nacionalidad.

El hacer daño a otros individuos solo se excusa si es por defender la vida propia o de un ser a nuestro cargo, es decir, en defensa propia ante un ataque directo e inminente a nuestra integridad física. No porque "en potencia" puedan atacarnos.

Y por otra parte, aplican un gradualismo moral a los animales no humanos según la función que desempeñen dentro de los ecosistemas. Ahí tenemos entonces que se ve con simpatía a las abejas, pero se consideran plagas a otros individuos no humanos. Situación que ejemplifica que la humanidad especista se siente con legitimidad para intervenir en la interacción entre animales no humanos, por motivos antropocéntricos.

Por otro lado: los animalistas que pretenden utilizar a la ecología como una motivación para que la gente deje de explotar animales, es incorrecto moralmente e inconsistente.

El primer problema, es que el mensaje es en el sentido de que hay que dejar de explotar animales en las formas en que implica daño al medio ambiente. Esto no vindica el valor inherente de los animales no humanos, sino que solo se cuestiona su utilización en la medida en que esto afecta a los humanos y a los animales, si al afectar a estos últimos el humano considera que lo le son simpáticos o le afecta en algún sentido al humano, por ejemplo al dejar de ver especies que considera en peligro de extinción, o especies que considera bellas o a animales que les ha asignado un uso como "compañia", etc. Es decir, se les posiciona como simples medios para lograr un fin, y no como fines en sí mismos.

Decir que hay que dejar de explotar animales porque esto contamina, es similar a decir que no debemos utilizar sexualmente a gente que no ha dado o no puede dar su aprobación, solo porque está prohibido por la ley o porque podríamos contraer alguna enfermedad; en lugar de vindicar sus derechos expresando que por el hecho de ser individuos con dignidad(valor inherente) deben ser respetados, y que el respeto implica no explotarles.

Es de esperarse, y de hecho sucede, que si alguien deja de explotar a los animales porque esto trae beneficios para el medio ambiente, pero no les respeta como personas no humanas, es altamente probable que o simplemente se abstenga de participar en aquellas explotaciones que impliquen daño al medio ambiente y no le de importancia al resto; o busque opciones donde se exploten animales de manera "ecológica", y ya con eso tendría cubierto su objetivo de no dañar al medio ambiente, pero seguir irrespetando a los demás animales, ya que nunca fue su objetivo.

La ecuación ha sido vista en sentido contrario a a justicia. No es que debamos ser veganos para salvar al planeta, sino que hay que salvar al planeta de forma ética y respetuosa para con todos los seres sintientes que habitan en ella, porque esto afecta a los seres sintientes.

Las plantas, minerales, aire y agua, no tienen valor inherente, no son personas, son cosas. No tienen intereses, no les interesa lo que les sucede, no tienen experiencias subjetivas donde deseen o prefieran situaciones, ni voluntad ni personalidad. No son seres sintientes. Su valor es meramente instrumental. Su valor está en relación al valor extrínseco que le asignamos los seres sintientes humanos y no humanos, es decir, en base al beneficio que podemos obtener de ellos. ¿Es incorrecto dañar el medio ambiente? Sí, pero no porque las plantas, el aire o el agua sean personas con intereses, emociones y voluntad, sino porque de estos depende la vida de los seres que si cuentan con la capacidad de valorar su propia vida, libertad, felicidad, integridad física y tener un hábitat.

El objetivo del veganismo es la emancipación de los demás animales, y esto solo puede ser si informamos porqué sus intereses son igualmente relevantes que los nuestros.

Podemos y debemos ser respetuosos con el medio ambiente, pero hay que hacer énfasis en que este solo tiene sentido si respetamos a los seres sintientes humanos y no humanos que viven en él, y el respeto mínimo es no explotarles.

lunes, 3 de junio de 2019

Activismo de tiempo completo


Cuando nos hacemos veganos, independientemente de la manera en que hayamos llegado a asumir y poner en práctica este principio moral, lógicamente cambia nuestra visión del mundo, al menos en lo que respecta a la relación entre humanos y animales no humanos.

Solemos sentir el impulso de comunicar a los demás sobre esa injusticia que nosotros hemos detectado, en este caso, en relación a la opresión hacia los animales no humanos, entonces queremos que más gente se de cuenta de esto y actúe en consecuencia, siendo veganos y defendiendo los derechos animales.

Pero, sucede que gran parte de la gente animalista, piensa que su trabajo de activista dura mientras realiza un acto informativo en un evento público, y termina con este mismo. Después se vuelve una persona "del común", que no habla sobre veganismo y derechos animales o lo hace en raras ocasiones, cuando no se ve apoyado por un grupo de compañeros.

Lo que es peor, no se dan tiempo para capacitarse, estudiando información sobre veganismo y derechos animales, analizándola y difundiendo la que sea acorde a la defensa de los derechos animales. Esto es indispensable para poder realizar un activismo ético y efectivo, sin embargo, es muy despreciado por la mayoría de la gente animalista. En el ensayo Hablar de veganismo y derechos animales, pueden encontrar información sobre esto.

La mayoría de los veganos coincidimos en que la situación en que se tiene a los demás animales, que es la opresión misma por no ser humanos(especismo),relacionada a varios problemas como expliqué en el ensayo Utilitarismo, sustrato y semilla para el especismo; es crítica, urgente. Entonces, necesitan los animales que difundamos correctamente el mensaje del veganismo, que nos demos el tiempo de buscar información correcta, que nos ayude a vindicar a los animales no humanos como individuos o personas no humanas, con intereses relevantes que deben ser respetados y que por ende, no debemos usarles.

Difundir esto es primordial, pero no basta con agendar eventos en fechas específicas, donde nos pongamos de acuerdo con otros para ir a mostrar material visual o audio visual, y al terminar los mismos, pongamos en un perchero el "uniforme" de activistas por los derechos animales, y luego no nos posicionemos frente a las injusticias ejercidas sobre los animales no humanos en el día a día, frente a gente no vegana, de manera efectiva y ética.

En este momento de la historia, nos encontramos en la etapa de educación, donde necesitamos expandir en cualquier situación la información sobre veganismo y derechos animales a la mayor cantidad de gente posible.

Considero que para expandir el mensaje no es necesario estar en organizaciones, no veo justificación para esto. Incluso creo que la gente suele volverse comodina al esperar a que los líderes de dichas organizaciones convoquen a eventos, y además los miembros de las organizaciones suelen verse "obligados" a participar en ellas aún y que no estén de acuerdo en todas las acciones y mensajes que se promuevan desde dichas organizaciones, las cuales a veces no son éticas ni efectivas.

Lo anterior, incluso tomando en cuenta organizaciones que se informen y busquen difundir correctamente veganismo y derechos animales, ya que si hablamos del resto de organizaciones donde promueven bienestarismo, reducetarianismo, monotemáticas y demás despropósitos, el problema es más grave obviamente. En estas organizaciones no veganas, no se promueve que los activistas se eduquen en el veganismo y derechos animales, y se les trata como recursos para promover sus marcas, donde solo le es permitido hablar cara a cara con no veganos a los coordinadores o líderes, haciendo al resto de miembros simples accesorios que solo dan imagen a la ONG. Y si ni siquiera se les incentiva a leer, ni a hablar con la gente en los eventos, mucho menos podemos esperar de lo que hagan fuera de esos eventos en su vida diaria. Esto como podremos deducir, es una gran tragedia para la situación de los animales no humanos, ya que se ve retardado el progreso moral hacia su emancipación, por la falta de activismo informado y continuo.

Existe la falsa creencia que solo es activismo si se realiza junto a otro grupo de gente, y si usamos material audio visual preparado específicamente para ello. Pero esto es falso, el activismo se puede realizar en cualquier lugar, de manera individual, por ejemplo al hablar con familiares, amigos, compañeros de trabajo, al pedir comida, al charlar con el taxista, en un ascensor, etc. Claro, no se trata de perseguir a la gente como si les estuviéramos vendiendo algo, pero sí hay situaciones específicas donde puede surgir el tema, como mencioné: en una comida, cuando alguien menciona algo sobre animales, etcétera; y si el interlocutor se muestra interesado en el tema, podemos aprovechar para difundir el mensaje de justicia hacia los demás animales. Incluso nosotros podríamos propiciar dicho diálogo con no veganos, portando mensajes alusivos al veganismo en nuestras prendas o pertenencias.

Se alega que los eventos llegan a más gente, pero, dichos eventos obviamente son periódicos, esporádicos, por lo que en realidad nos topamos con mucha más gente en nuestro día a día, así que deberíamos aprovechar dicho contacto para tener conversaciones donde de manera cordial, informemos a la gente sobre porqué debemos ser veganos y defender los derechos animales. Incluso como activistas independientes podemos salir a la calle a hacer lo mismo que haríamos en un colectivo u ONG, de mostrar tabloides, repartir dípticos, etc. Además ahora con los beneficios de las redes sociales, podemos llegar a mucha gente, y así no tenemos la excusa de que no tenemos tiempo de salir a la calle o de conseguir un auditorio.

En resumen, no es necesario en este momento de la historia pertenecer a una organización para poder realizar activismo. Unirnos será necesario solo hasta la etapa política, y cuando ésta se de, será porque ya existe una masa crítica de gente vegana apoyando la eliminación del estatus de propiedad de los animales no humanos. Pero en este momento, podemos activar de forma independiente, primero consiguiendo información sobre veganismo y derechos animales, que sea congruente con la vindicación del valor inherente y el principio de igualdad aplicado a nuestra relación con los animales no humanos, y luego proceder a difundirlo mediante activismo creativo y no violento. Solo así iremos construyendo un mundo justo con los demás animales, un mundo que incluya a los demás animales en la consideración moral con base en el veganismo y respete sus derechos animales.