miércoles, 19 de junio de 2019

Ecologismo mal entendido


El termino ecología, etimológicamente hablando, proviene del griego oikos, que significa "casa"; y de logos(logía), que significa "estudio de". Es decir, es el estudio del lugar en donde se vive. También implica las relaciones entre los seres sintientes y su hábitat.

Está claro que es un tema que debe ocupar nuestra agenda como agentes morales, ya que sin hábitat y sin recursos como el agua, el aire y plantas, por mencionar algunos; la vida para la mayoría de los seres sintientes se tornaría insostenible.

En este ensayo lo que pretendo cuestionar son dos posturas: la visión especista de los ecologistas no veganos, por un lado; y el discurso de algunos animalistas que pretenden usar como argumento la ecología para que la gente deje de participar en ciertas explotaciones.

Comenzando con el primer caso: la mayoría de los ecologistas no son veganos, y por lo tanto, no reconocen el valor inherente de los animales no humanos.

Clasifican a los humanos como entes totalmente aparte del resto de la naturaleza, es más, ni siquiera parecen considerarnos como parte de ella, como si nosotros fuéramos seres cuasi divinos, ya que tampoco pueden decir que somos artificiales, entonces nos diferencian del resto de animales, metiendo al los animales no humanos dentro de la categoría de "fauna", al referirse a aquellos que viven en ambiente silvestre, y a los que viven entre humanos les asignan sufijos como: "de compañía"(domésticos), "de trabajo", "de consumo", "de carga", "de experimentación", etcétera. Es decir, en base a la utilidad que los humanos especistas les han asignado para beneficio de los propios humanos. Se les reduce a nivel de "recursos naturales", como si fueran el equivalente a las piedras, agua, aire y plantas.

Se cae en disparates como referirse a todo lo que no sea humano ni hecho por los humanos, como "naturaleza", como se apuntó en el párrafo anterior. Como si solo nuestras creaciones fueran lo artificial. Como si los nidos, los túneles, y demás creaciones de los animales no humanos, no fueran también cosas artificiales, ya que no se formaron solas, sino porque individuos las crearon.

Estos ecologistas especistas, son utilitaristas por "excelencia", ya que en aras de un "bien mayor" o "mal menor", o lo que ellos llaman "equilibrar ecosistemas", son capaces de exterminar a un buen número de individuos no humanos dotados de capacidad de sentir, sin ningún reparo.

Van más allá y clasifican a ciertos grupos de individuos no humanos, como "especies nocivas" o "plagas". Pero, ¿qué quieren decir con esto?

Según la RAE, podemos resumir que una plaga es: la aparición masiva de seres vivos de una misma especie que causan daños a animales y vegetales.

Además de los animales no humanos, ¿qué otra especie califica para dicha definición?¡Bingo! ¡los seres humanos!...

Son deforestadas por humanos extensas áreas para diversas actividades en nuestro beneficio, se ha llevado hasta la extinción a diversas especies de animales no humanos por la intervención de humanos, la población de humanos en muchas áreas del planeta es insostenible, y en general la mayoría humana acaba con los recursos naturales de planeta e incluso esclaviza y toma como recursos a otros animales sintientes.

Lo anterior, ¿justificaría éticamente que se hiciera un plan para extinguirnos o disminuir significativamente el número de humanos contra la voluntad de los individuos?¡por supuesto que no!

Tampoco considerar a unos individuos "nocivos al ecosistema", nos autoriza moralmente a asesinarles. Eso sería el equivalente a legitimar el asesinato de gente con enfermedades contagiosas o con conductas antisociales, porque ponen en peligro a la sociedad.

Igualmente, el considerarse con legitimidad para decidir cuales individuos no humanos merecen vivir y cuales no, solo porque no son humanos, no es distinto moralmente a decidir si la gente con piel de color distinto al nuestro o de otra nacionalidad, merecen o no derechos, simplemente porque "no son como nosotros" en algún aspecto irrelevante moralmente, como lo son el color de piel o la nacionalidad.

El hacer daño a otros individuos solo se excusa si es por defender la vida propia o de un ser a nuestro cargo, es decir, en defensa propia ante un ataque directo e inminente a nuestra integridad física. No porque "en potencia" puedan atacarnos.

Y por otra parte, aplican un gradualismo moral a los animales no humanos según la función que desempeñen dentro de los ecosistemas. Ahí tenemos entonces que se ve con simpatía a las abejas, pero se consideran plagas a otros individuos no humanos. Situación que ejemplifica que la humanidad especista se siente con legitimidad para intervenir en la interacción entre animales no humanos, por motivos antropocéntricos.

Por otro lado: los animalistas que pretenden utilizar a la ecología como una motivación para que la gente deje de explotar animales, es incorrecto moralmente e inconsistente.

El primer problema, es que el mensaje es en el sentido de que hay que dejar de explotar animales en las formas en que implica daño al medio ambiente. Esto no vindica el valor inherente de los animales no humanos, sino que solo se cuestiona su utilización en la medida en que esto afecta a los humanos y a los animales, si al afectar a estos últimos el humano considera que lo le son simpáticos o le afecta en algún sentido al humano, por ejemplo al dejar de ver especies que considera en peligro de extinción, o especies que considera bellas o a animales que les ha asignado un uso como "compañia", etc. Es decir, se les posiciona como simples medios para lograr un fin, y no como fines en sí mismos.

Decir que hay que dejar de explotar animales porque esto contamina, es similar a decir que no debemos utilizar sexualmente a gente que no ha dado o no puede dar su aprobación, solo porque está prohibido por la ley o porque podríamos contraer alguna enfermedad; en lugar de vindicar sus derechos expresando que por el hecho de ser individuos con dignidad(valor inherente) deben ser respetados, y que el respeto implica no explotarles.

Es de esperarse, y de hecho sucede, que si alguien deja de explotar a los animales porque esto trae beneficios para el medio ambiente, pero no les respeta como personas no humanas, es altamente probable que o simplemente se abstenga de participar en aquellas explotaciones que impliquen daño al medio ambiente y no le de importancia al resto; o busque opciones donde se exploten animales de manera "ecológica", y ya con eso tendría cubierto su objetivo de no dañar al medio ambiente, pero seguir irrespetando a los demás animales, ya que nunca fue su objetivo.

La ecuación ha sido vista en sentido contrario a a justicia. No es que debamos ser veganos para salvar al planeta, sino que hay que salvar al planeta de forma ética y respetuosa para con todos los seres sintientes que habitan en ella, porque esto afecta a los seres sintientes.

Las plantas, minerales, aire y agua, no tienen valor inherente, no son personas, son cosas. No tienen intereses, no les interesa lo que les sucede, no tienen experiencias subjetivas donde deseen o prefieran situaciones, ni voluntad ni personalidad. No son seres sintientes. Su valor es meramente instrumental. Su valor está en relación al valor extrínseco que le asignamos los seres sintientes humanos y no humanos, es decir, en base al beneficio que podemos obtener de ellos. ¿Es incorrecto dañar el medio ambiente? Sí, pero no porque las plantas, el aire o el agua sean personas con intereses, emociones y voluntad, sino porque de estos depende la vida de los seres que si cuentan con la capacidad de valorar su propia vida, libertad, felicidad, integridad física y tener un hábitat.

El objetivo del veganismo es la emancipación de los demás animales, y esto solo puede ser si informamos porqué sus intereses son igualmente relevantes que los nuestros.

Podemos y debemos ser respetuosos con el medio ambiente, pero hay que hacer énfasis en que este solo tiene sentido si respetamos a los seres sintientes humanos y no humanos que viven en él, y el respeto mínimo es no explotarles.

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