sábado, 6 de abril de 2019

Congruencia con la justicia


Se lleva y se trae de un lado al otro, el término "interseccionalidad", en el ámbito animalista.

Se supone un tema de congruencia respecto a la preocupación por los asuntos de justicia hacia los seres sintientes, es decir; los puntos en común que se presentan entre diversas causas sociales humanas y la lucha por la emancipación de los animales no humanos.

Esta cuestión debería ser la puesta en práctica del principio de igualdad, donde se reconozcan como iguales y se respeten los intereses similares, independientemente de la especie animal(sintiente) que se trate. Este principio de igualdad se fundamenta en que estos intereses son relevantes para cada individuo que es capaz de tenerlos, es decir, respetar el valor inherente de las personas humanas y no humanas.


Cada lucha social enfocada en individuos sintientes humanos y no humanos, se opone a prejuicios representados por discriminaciones arbitrarias como:
  • sexismo
  • racismo
  • clasismo
  • especismo
  • etcétera
Existen otras luchas que no son relativas directamente al valor inherente de los individuos, sino al entorno que les sea benéfico a los mismos, como por ejemplo el ecologismo, el cual pugna por salvar, mejorar y conservar un medio ambiente propicio para una buena calidad de vida de los seres sintientes, humanos y no humanos. 

La importancia de la ecología no reside en que los recursos naturales como el agua, aire, y flora, tengan valor por sí mismos, sino que su importancia es debido al valor instrumental que tienen para los seres sintientes, ya que de ello dependen para poder tener una calidad de vida aceptable. Es decir, afecta al valor inherente de las personas humanas y no humanas, el no tener un medio ambiente propicio para desarrollar sus intereses relevantes.

Dicho ecologismo solo tiene sentido si es por medios éticos, es decir, que no afecte a seres sintientes como medios para beneficiar a otro grupo de seres sintientes. Como suele suceder con campañas ecologistas especistas, donde se pondera el beneficio medio ambiental solamente hacia los humanos.

Retomando la cuestión de las luchas por la vindicación de los derechos de seres sintientes. Hay que tomar en cuenta, que cuando se enfrenta un prejuicio, dicho prejuicio es el "enemigo" a enfrentar y derrotar, y no los individuos que poseen dicho prejuicio en su mentalidad.

Es injusto e impreciso, utilizar generalizaciones a menos que literalmente sea así. Por ejemplo, sería incorrecto decir que los humanos somos especistas. Lo preciso y justo es decir, que existen humanos con mentalidad especista. Los humanos no nacemos con un "chip" integrado que nos haga tener cierta mentalidad de opresión sobre otros o de no tener empatía con otros; al contrario; suele observarse empatía en los seres humanos a temprana edad, hacia otros seres sintientes, pero ésta va desapareciendo conforme vamos siendo adoctrinados con prejuicios. Es decir, existe una cultura con prejuicios, pero no es algo intrínseco ni imprescriptible del ser humano.

Los prejuicios además, no son parte inseparable de los individuos humanos. El individuo puede desprenderse de ellos, mediante recibir educación correcta, analizarla y poner el práctica la no opresión sobre otros individuos.

Entender esto es fundamental en todas las luchas sociales, para no terminar cayendo en lo mismo que buscamos eliminar, es decir, en ser prejuiciosos y por ende injustos, catalogando a colectivos como si fueran entes homogéneos, asignándoles indiscriminadamente valores negativos.

El valor inherente y el principio de igualdad, son pilares fundamentales de cualquier lucha por la justicia hacia seres sintientes. El valor inherente es el mismo independientemente del sexo, color de piel, posición socio económica, especie, etc.  Considerar más grave moralmente la opresión sobre unos individuos que sobre otros, es aplicar un gradualismo moral, es decir, no tomar en cuenta el valor inherente ni el principio de igualdad. El número de individuos oprimidos, la violencia explícita o implícita experimentada, y otras cuestiones, no pueden ser pretexto para posicionarse solamente o primordialmente contra una opresión más que contra otra, ya que para cada individuo que es presa de cualquier opresión, lo que le sucede es importante, independientemente de que le esté pasando solo a él o a muchos más.

Hay algunas diferencias entre las opresiones que se ejercen hacia humanos, respecto a las que se ejercen contra animales no humanos: cualquier uso que se haga sobre animales no humanos en beneficio nuestro o instrumentalizándolos para cualquier fin, es inmoral intrínsecamente, ya que los demás animales son pacientes morales, es decir, que no tienen la capacidad de entender que un acto de violencia implícita es inmoral, ya que ellos no conocen la ética racional ni pueden tener control sobre sus emociones, por lo tanto, aunque no se opongan a ser usados, usarles es inmoral siempre, al aprovecharnos de su inocencia y abusar de nuestro poderío, ya que no puede existir un acuerdo justo entre pacientes morales y agentes morales.

En el caso de acuerdos entre agentes morales(humanos con capacidad de entender la implicación de los actos, en cuanto a la ética racional), depende de si dicho acuerdo ha sido mediante un consentimiento libre(voluntario) e informado, es decir, que no exista coacción ni presión de forma alguna para participar o acceder, y que ambas partes estén informados de lo que conlleva realizar dicho acuerdo. En este acuerdo, para no considerarse explotación, no debe existir una situación ventajosa para ninguna de las partes.

Finalmente, quiero volver al tema del ecologismo, la salud y otros temas relacionados al veganismo a manera de causa y efecto: el veganismo tiene un objetivo muy específico, que es la emancipación de los animales no humanos de la dominación humana. Entonces el veganismo reconoce a los animales no humanos como fines en sí mismos, y no como medios para otras causas.

No nos parecería justo decir por ejemplo que el no racismo debe ser usado como medio para lograr metas económicas. Utilizar como medio a una causa que busca vindicar el valor inherente de personas humanas o no humanas, para conseguir el objetivo de otra causa, es minimizar el valor inherente de los individuos implicados en la causa utilizada como medio.

Claro que se puede usar como analogía, para generar empatía, pero en ningún caso está justificado moralmente por ejemplo, promover al veganismo como medio para salvar al medio ambiente. Como comenté al inicio, el medio ambiente es importante solo porque es importante para los seres sintientes, entonces, apelar al interés de los humanos por conservar el medio ambiente, es una medida proteccionista, es decir, dejar de explotar a los demás animales porque nos traerá beneficios también a los humanos, no es para nada, reconocerles su valor inherente. Debemos ser veganos, independientemente si esto implica tener acciones que no sea ecológicas, así como no debemos explotar ni dañar innecesariamente a otros humanos, independientemente de si esto nos trae beneficios o no.

Afortunadamente, al ser veganos, impulsamos alternativas ecológicas respetuosas con todos los seres sintientes.

Así pues, respetemos el valor inherente y pongamos en práctica el principio de igualdad, en todas las luchas sociales que apoyemos.

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